Alcoholismo y violencia contra la mujer

El número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en lo que va de 2019 se ha elevado a 51 tras confirmarse como víctima mortal a la mujer de 41 años presuntamente asesinada por su marido el pasado jueves, 31 de octubre, en Castellbisbal (Barcelona).

La Delegación del Gobierno para la Violencia de Género ha incorporado a esta mujer a la estadística oficial que se realiza desde el 2003, año desde el que 1.027 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. Este organismo actualizó recientemente este recuento oficial que en los diez primeros meses de 2019 ya supera la cifra total de asesinadas registrada en 2018, que fue de 50 (pasó de 48 a 50 tras la actualización).

Así comienza un articulo de EUROPA PRESS del 4 de Nov. de este año. ¿Da que pensar verdad?. 

Por lo menos a mi sí, y cada vez que escucho que hay una nueva victima también me pregunto si el agresor estaba bajo los efectos del alcohol o si se podría haber evitado. No tengo porcentajes ni estadísticas fiables de cuantos de los casos registrados desde el año 2003, el exceso de consumo de alcohol tuvo algo que ver, pero estudios realizados por asociaciones del sector dan cifras realmente alarmantes, en más de la mitad de agresiones el agresor consumió alcohol.

En mi opinión personal puedo afirmar que el consumo de alcohol es uno de los mayores, si no es el principal factor en la violencia contra las mujeres. Entonces si sabemos que el consumo de alcohol es uno de los principales factores en la violencia contra las mujeres, ¿Porqué siguen subiendo los casos?.

Analicemos las principales consecuencias del consumo excesivo de alcohol y llevémoslas al ámbito familiar.

  • Problemas de Salud
  • Problemas Laborales
  • Problemas Familiares.
  • Problemas Sociales.
  • Irritabilidad, cambios de conducta, depresión, distorsión de la realidad, baja autoestima, etc.

Todo esto es una bomba de relojería que puede acabar en tragedia, pero lo cierto es que se puede evitar que explote. Para eso estamos las Asociaciones de Alcohólicos rehabilitados y otras del sector, pero tenemos un problema, y es que no podemos ayudar a quien no quiere ser ayudado. Es muy difícil cuando aún hay muchas personas que opinan que el alcoholismo es un vicio en vez de una enfermedad, donde no se concibe divertirse sin beber, donde se tiene miedo o vergüenza a contar que existe un problema, etc.,

Reconocer que se tiene un problema es el primer paso, pero no solo por la persona que tiene el problema si no por sus familiares, callárselo hacer que no pasa nada solo puede acabar de una manera y es mal.

Pero al igual que se puede evitar que la bomba explote, también se puede evitar que llegue a construirse y eso solo hay una forma de conseguirlo: educando y concienciando desde pequeñitos a nuestro hijos sobre que es el alcohol y sus consecuencias, pero para eso necesitamos más apoyo y medios de las instituciones para realizar campañas de prevención.

¿Cuántos casos se podrían haber evitado o hubiesen acabado de otra forma?.

 

 

 

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