Síntomas en la dependencia y diagnóstico en el consumo del alcohol, conferencia de José Juan Ávila

El doctor José Juan Ávila Escribano ha ofrecido esta tarde una conferencia en el Centro de Especialidades de Ciudad Rodrigo sobre los mecanismos biológicos de la dependencia del alcohol, los síntomas, los factores que intervienen en la causa y el tratamiento de esta enfermedad, charla dirigida a los enfermos para que conozcan por qué enferman y se mantengan abstinentes toda la vida.

La charla está dentro de la programación de la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de Ciudad Rodrigo (ARCIU) para aportar conocimientos científicos de personas relevantes y conocedoras de la enfermedad que han tratado a muchos pacientes.

Ávila ha explicado los avances que se han conseguido en el conocimiento de los mecanismos de dependencia y los medicamentos que ayuda a esta enfermedad.

Ha ofrecido datos relevantes en el consumo diario de alcohol en el que en los hombres consumen un 73,4 % y las mujeres un 55, 3 %; el mismo dato referido a estudiantes ofrece un consumo en hombre del 66,9 % y mujeres un 69,5 %, y en embriaguez los hombres informan que han estado en esa situación un 22,30 y el % de mujeres es muy parecido.

La dependencia del alcohol es un enfermedad primaria, sólo es el alcohol el agente que la desencadena. Puede haber factores genéticos. Es crónica y su curso progresivo es fatal.

Los síntomas para determinar la enfermedad es consumir más de lo propuesto, realizar esfuerzos para dejarlo sin conseguirlo, tener un deseo intenso de consumo, incumplimiento de deberes laborales que llevan asociados problemas en las relaciones sociales, interpersonales, abandonando el trabajo, el ocio, el tiempo libre. Consumir en situaciones peligrosas como conducir o realizar trabajos en altura, existencia de tolerancia. La determinación de los síntomas no dice nada de la cantidad ni de la frecuencia pues para diagnosticar la enfermedad. Dos o más síntomas son relevantes: “yo aguanto mucho”, la tolerancia; y beber y conducir, prueba en una situación peligrosa.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS)hay cuatro niveles de riesgo: bajo, medio, alto y muy alto. Explica las cantidades de gramos de alcohol que se toman (hombre y mujer) según el riesgo, y pasando los niveles que indica el consumo puede asociar otras enfermedades.
Sobre el consumo explica que en la consulta sus pacientes le contaban que tomaban “lo norma”, una media de 137 gr, 142 los hombres y 112 la mujer, excediendo en más del doble lo que la OMS califica de riesgo muy alto.

Ha explicado las fases, síntomas que sienten los enfermos. Al levantarse sentir la abstinencia, con ánimo negativo y la necesidad de subirlo buscando la ayuda del alcohol. Sigue el deseo de tomar algo y se para. Así vuelve al círculo de cada día.

¿Por qué ocurre esto” explica Ávila que el circuito de la motivación libera una sustancia, la dopamina, que las recompensas naturales le dan satisfacción. El alcohol y las drogas también liberan domamina en mayor cantidad, que el enfermo busca con más frecuencia. Las neuronas se han modificado para compensar el alcohol que recibe, un proceso de adaptación.

El enfermo tiene sensibilizaciones con estímulos externos, al ver botellas en el bar le llevan a un deseo de consumo enseguida.

Compara el consumo de alcohol con una persona que camina por un lugar y debajo de la hierba queda marcado por las pisadas el sendero. De esta forma explica las huellas que deja el alcohol en el cerebro del enfermo.

Una charla muy didáctica para conocer el por qué de la enfermedad y cómo influye en el enfermo.

Fuente: Ciudadrodrigo.net

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